El lomo de cerdo sería ideal que fuera no muy ancho y así os puedan servir un trozo largo para que tenga buena forma rectangular (no como en mi caso que el lomo era muy grueso y casi era cuadrado…)...
Empezaremos elaborando un prefermento (con permiso de los panaderos, podríamos decir que sería como una masa madre exprés) mezclando 125 ml de agua tibia (la mitad de la indicada en los ingredientes), la levadura seca, el azúcar y parte de la harina (con unos 50-60 g será suficiente)...
Lo primero de todo es deciros que, aprovechando la receta de la semana pasada, hemos utilizado una bechamel de calabacín para esta lasaña de espinacas y ricotta y, así, darle un sabor distinto y hacerla más saludable...
Aunque he puesto que la cebolla es opcional (de hecho, en las fotos no sale porque no tenía en casa), siempre es recomendable incluirla para darle otro toque de sabor a la bechamel...
Lo primero es comentaros el tipo de arroz, os he puesto que uséis la variedad arborio o carnaroli porque es la típica italiana para hacer un buen risotto, ya que son buenos para este tipo de cocción...
Ponemos una olla al fuego con abundante agua y, cuando rompa a hervir, echamos las patatas sin pelar. Dependerá de las patatas, pero en unos 30 minutos...
Como veréis en las fotos, yo he comprado calabaza ya pelada y troceada porque los trozos de calabaza entera que vendían eran demasiado grandes, pero si podéis comprar un trozo de calabaza tal cual, será mucho mejor...
Para agilizar la receta podéis usar un bote de garbanzos ya cocidos, pero si queréis hacerlo bien de verdad os tendréis que entretener cociendo los garbanzos...
Vamos a empezar preparando las verduras para luego sólo tener que estar atentos a la sartén. Lavamos bien el calabacín porque le dejaremos la piel y lo picamos en brunoise muy finito junto con la cebolla...