En primer lugar, abrir la vainilla por la mitad, a lo largo y raspar las semillas. Ponemos todo en un cazo con la leche, la esencia de almendras y la mitad del azúcar...
En el mortero, machacamos las avellanas dejándolas en trocitos. Se tuestan ligeramente en una sartén, sin nada de aceite y se reservan. Precalentar el horno a 180 grados...
En una cazuela ponemos a calentar la cucharada de mantequilla con un chorrito de aceite de oliva y ponemos a pochar, a fuego suave, las chalotas picadas muy finas...
Disolvemos con ayuda de un tenedor la levadura fresca en la leche templada. En un bol ponemos la harina y la mezcla de leche con levadura, pizca de sal...
Una vez limpio el pollo de restos de piel y grasa lo cortamos en dados gruesos. Calentar la leche con el romero desmenuzado, los dientes de ajo machacados, la cucharadita de curry y las hebras de azafrán y cuando esté templada...
Con un pincel engrasamos un molde redondo con algo de mantequilla y espolvorear con azúcar moreno y la vainilla en polvo. Dejar en el frigorífico y precalentar el horno a 180 grados...
Sobre el fondo de un molde desmontable estiramos la lámina de masa. Presionar sobre las paredes y pinchar el fondo. Dejamos en el frigorífico mientras preparamos el relleno...