Las primeras capas son las más complicadas, ya que las obleas son muy delicadas y no debemos de hacer mucha presión para que no se rompan. En cuanto tengamos cinco o seis colocadas ya es mucho más rápido y fácil...
Picamos las avellanas de forma que se note el grano y reservamos. Montamos las claras a punto de nieve: un truco para que monten antes es tenerlas a temperatura ambiente. Reservamos en el frigorífico...
Fundimos al baño maría el chocolate junto con la mantequilla, la nata y la Nutella. Dejamos reposar la mezcla a temperatura ambiente durante unos 10 minutos y le incorporamos la vainilla y el Frangélico, removiendo para que queden bien integrados...
Precalentamos el horno a 160º. Batimos los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen. Añadimos el aceite, la nutella, la leche, la sal y batimos, que quede integrado...
En un bol, batimos la mantequilla por espacio de 3 a 5 minutos, hasta conseguir una textura cremosa. Ir añadiendo el azúcar glass en forma de lluvia, batiendo hasta que estén ambos elementos perfectamente integrados. Sin dejar de batir, añadimos la esencia de vainilla y la clara de huevo hasta que estén bien integrados.