Empezamos pelando las patatas, las cortamos y las ponemos a cocer con un poquito de sal (recordar, la sal la añadimos cuando el agua ya esté hirviendo)...
La víspera, troceamos el pollo, quitamos la piel y los restos de grasa. Se enjuaga y secamos con papel de cocina, salpimentar, agregar la cúrcuma y el pimentón y lo pasamos a un cuenco grande con las cebolletas troceadas...
Una vez troceado el pollo, retirar la piel y la grasa, enjuagamos bien, secar con papel de cocina y salpimentar. Pasamos a un cuenco grande y añadimos los seis dientes de ajo, sin pelar y ligeramente machacados...
Cortamos las patatas en rodajas y el puerro y el pimiento en juliana y en una sartén amplia, lo ponemos a pochar con aceite de oliva virgen extra, como si hiciéramos patatas a lo pobre. En paralelo preparamos la lubina para el horno...
Con antelación, preparamos la masa de las albóndigas. Picar el jamón, limpio de grasa y lo mezclamos con la carne, la miga de pan escurrida, una de las cebolletas ralladas y el huevo batido...
Vertemos un poco de aceite en la olla, ponemos al fuego y sellamos los jamoncitos. Reservamos. Doramos los dientes de ajo muy picados y añadimos la cebolla picada...
Para preparar la patata tan sólo tenemos que cortarla en daditos (no muy pequeños) y ponerlos en un cuenco de cristal con un hilo de aceite de oliva. Lo mezclamos y tapamos con papel film...
Ponemos una sartén a calentar con un chorrito de AOVE y cuando esté caliente, añadimos las patatas limpias y cortadas en cuadraditos. Bajamos el fuego para que se pochen las patatas...
Preparamos todos los ingredientes, pelar las cebolletas y se pican menudas. Picar igualmente los dientes de ajo, quitar la piel a las patatas y se cortan en dados medianos que dejamos en un cuenco cubiertas de agua fría...