La noche previa a la elaboración ponemos los garbanzos en remojo en abundante agua templada con sal. Debemos procurar que nunca pase las 12 horas pues los garbanzos se “encallarían” y se pondrían duros...
Retirar la grasa de la carne y la cortamos en dados medianos, salpimentar y espolvorear con harina. En la cazuela donde vayamos a preparar el guiso, ponemos a calentar un hilo de aceite de oliva y la freímos, a fuego vivo, lo justo para sellarla por fuera...
En un cuenco con agua templada ponemos los orejones de tomate cortados en tiras anchas un par de minutos, lo justo para que se ablanden un poco. Se secan bien y los colocamos en una aguja de mechar...
Una vez despuntadas las berenjenas, las pelamos y se cortan en daditos pequeños que espolvoreamos con sal y dejamos en un escurridor una media hora para que suelten el jugo amargo...
La víspera ponemos en un cuenco la ternera cortada en dados hermosos, las zanahorias cortadas en rodajas, los dientes de ajo pelados y machacados, el tomillo atado con las dos hojas de laurel y las cebolletas en aros...
Elaborar la bechamel. Para ello derretir la mantequilla en una cacerola al fuego y añadir la harina tamizada. Cocer 3 minutos sin dejar de remover. Dejar enfriar este roux...
En una cazuela con agua hirviendo y una pizca de sal, escaldamos los ramilletes de brécol, un par de minutos, lo justo para que se ablanden un poquito. Se sacan y se escurren...
En primer lugar, retirar la grasa de la carne y la cortamos en dados medianos, salpimentar, los enharinamos y, a fuego vivo, se fríen en la cazuela donde vayamos a preparar el estofado...