Aún recuerdo cuando se sintetizó la Viagra allá por finales de los 90, y la repercusión mediática que tuvo por su valor para el tratamiento de la disfunción eréctil. Una pastillita azul, cuyo compuesto, el Sildenafilo, fue en un principio ideado para el tratamiento de la hipertensión arterial y la angina de pecho, conseguía que un hombre con problemas de erección pudiera tener una vida sexual normal. Se me vienen a la cabeza algunas
Pues bien, el efecto de este producto, que también ha generado controversia debido a algunos efectos secundarios como arritmias o incluso infartos y que siempre tuvo unos precios muy elevados, podría encontrarse en el pistacho según un reciente estudio del Centro de Investigación Atatürk de Ankara, Turquía, publicado en Nature y The International Journal of Impotence Research
Según el autor del trabajo, los pistachos contienen un efecto vasodilatador y atributos como las grasas saludables, los esteroles naturales de las plantas, las proteínas o la fibra que producen un efecto beneficioso en la salud sexual del hombre. Es posible que un tiempo, no sé si más pronto o más tarde, el consumo y la venta del pistacho incremente por la acción llamada del estudio. Los compradores seguramente no sólo sean los que, esperanzados, vean en la ingesta una solución a sus problemas, sino también como ya pasó con la pastillita azul, muchos que vean en el fruto seco una oportunidad de convertirse en un ser más vigoroso. El tiempo lo dirá.