Las Recetas de Con Cuchillo y Tenedor

Alimentación sana para niños de 1 a 3 años

En la infancia se consolidan los hábitos saludables que durarán toda la vida. Hacía el final del primer año y durante el segundo año de vida, el crecimiento del niño disminuye, pasa de un crecimiento acelerado con unas necesidades energéticas altas a un crecimiento más estable asociado a una disminución fisiológica del apetito. Por otro lado disminuye su panículo adiposo (ya no es el niño regordete) y da la impresión de adelgazamiento. Estos dos puntos provocan que la madre se preocupe en exceso porque el niño no come y a partir de ahí puede empezar el eterno problema con la comida y las frecuentes visitas al pediatra. ¡Mi hijo no come nada!

La reacción habitual de los padres es forzar a comer y adoptar conductas nada saludables: comer a la carta, premios, castigos, amenazas, convertir la comida en un drama…que conllevan la adquisición de malos hábitos alimentarios que no le traerán más que problemas. En ocasiones el niño presenta una “falsa apetencia”, es decir, no acepta determinados alimentos, pero en cambio come a deshoras, se excede con lácteos, zumos y golosinas, no aceptando el resto de alimentos.

Recomendaciones generales

Recomendaciones específicas:

La comida del mediodía y la cena incluirá una ración de carne o pescado. En la cena se introducirá, preferiblemente, una ración de pescado, algún día queso, dos/tres días a la semana huevo y un día a la semana pavo o jamón serrano bajo en sal o jamón cocido bajo en fosfatos y sal.

Esta entrada es original del blog “Komo-como” de Regina Martínez.

Imagen: emaze.com